En nuestra ardua y ya larga lucha contra la maquetación con tablas, hemos sido muchos los que hemos descubierto las bondades del marcado semántico. Aún así todavía parece que no terminamos de comprender lo que realmente significa y cometemos errores de fondo.
Durante mucho tiempo se ha venido hablando de la versatilidad de las listas (ordenadas, desordenadas o de definición) para diversos menesteres como la creación de barras de menú e incluso hemos visto arriesgadas propuestas de estructuración de páginas mediante listas.
El problema es obvio, ¿una página web puede ser entendida en su totalidad como una lista? ¿Es realmente una lista, por ejemplo, el menú lateral (sidebar) de un blog?
En nuestro intento por renunciar a las tablas mientras mantenemos una estructura limpia sin elementos innecesarios hemos “pervertido” otro elemento para adaptarlo a nuestra conveniencia. Incluso hacemos experimentos y “evangelizamos” sobre las bondades de las listas sin pararnos a pensar lo que realmente significan.
El tema promete volverse controvertido, a fin de cuentas son muchos los “gurús” que nos sorprenden diariamente con aproximaciones realmente creativas basadas en listas, a pesar de que afrontan situaciones en las que otros elementos serían más adecuados.
Al final, la conclusión es la de siempre, debemos emplear el elemento más semántico a nuestra disposición o, en algunos casos, elementos neutros como los divs y spans que, a pesar de estar algo estigmatizados por su abuso, son elementos útiles para finalidades ajenas a la transmisión del contenido (véase, por ejemplo, para crear estructuras visuales).
Sin duda, el tema da para mucho, no sólo para leer si no para pensar y debatir; por eso os dejo unos cuantos artículos en inglés (lo siento, si hay interés podríamos traducir alguno) para profundizar un poco más en el tema y os invito a que aportéis vuestra opinión en los comentarios.