Un par de consejos para los “SEO” que me están espameando el correo
Llevo una temporada que recibo periódicamente el mismo correo de alguien que se hace llamar SEO y que me pide un intercambio de enlaces que será muy “provechoso para ambos”.
Hoy estoy sufriendo un desdoblamiento y he recibido la misma plantilla de correo desde dos sitios distintos. Obviamente provienen de la misma empresa ya que su redacción es idéntica y les delata un pequeñísimo detalle: el color azul marino del texto.
Como ya me empiezo a cansar y es política personal no responder a estos individuos voy a darles un par de consejitos tontos para que dejen de perjudicar a sus clientes o sus propias empresas y a lo mejor consigan un misero link que es lo que van mendigando (que se que no lo van a leer pero necesito hacerlo).
Empecemos por el principio, no sé serán las hormonas pero me ofende que se dirijan a mí como “Estimado señor”. Es como si te escribiese un bot que ni sabe donde vá, que no soy un señor oiga y que
si tanto le gusta mi web por lo menos podía leer un poquito ¿no? Yo que se ¿el acerca de? Así que, chicos, si váis a hacer spam por lo menos personalizadlo… (Esto tiene más delito todavía cuando uno de los spams de hoy ha llegado desde mi blog personal, almafernandez.com ¿más pistas?)
En segundo lugar, yo entiendo que las plantillas son muy prácticas y ahorran trabajo pero ¿qué pasa con los que hemos recibido 3 mails suyos a distintos correos y todos iguales? Que los marcamos como spam a distancia, no hace falta ni pararse a leer. Estimado señor, letra azul… ¡spam!
Y ya, por último, ¿un link en mi blog por uno en su directorio de enlaces? Si hombre ¿y que más?
Hay que ser cutre señores, cutre y tacaño. Conmigo no cuenten y, si alguno de ustedes lee esto, ¡dejen de mandarme el maldito correito!



