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Escoger un buen proveedor de alojamiento web (II)

El otro día hablabamos de lo importante que es saber exactamente lo que necesitamos antes de salir a buscar un proveedor de alojamiento web.

Ahora que lo tenemos claro, lo normal es comenzar a buscar y recopilar unos cuantos candidatos. Después tendremos que ir descartando.

Separando el trigo de la paja

Cuando accedemos al sitio web de un proveedor estamos entrando de lleno en su negocio, como si entras en una tienda de informática o de ropa. El vendedor siempre va a tratar de convencerte de que su producto es exactamente lo que necesitas, ese es su trabajo.
Grandes ofertas y precios por los suelos pero no es oro todo lo que reluce.

Huye de los proveedores poco profesionales

Es algo que parece obvio: la falta de profesionalidad de un proveedor puede ser el mayor de nuestros problemas.
Hay ciertos factores que deberíamos comprobar antes de confiar nuestros proyectos y dinero a una empresa.

  • Apariencia del sitio web:

    Lo primero que conocemos del proveedor es su sitio web. Esto es algo que cualquier empresario serio debería tomar en cuenta. Huye de sitios pobremente diseñados, poco trabajados, con errores de sintaxis, fallos en los scripts y secciones en construcción.

  • Información de contacto:

    La legislación de la mayoría de países obliga a los proveedores a poner a disposición de los usuarios toda la información de contacto, incluido el NIF (número de identificación fiscal o equivalente en países diferentes a España), nombre del titular de la empresa o sociedad, dirección y teléfono. Además, al tratarse de negocios con base en la red, siempre debes poder encontrar una dirección de correo electrónico o un formulario de contacto desde el que realizar tus consultas.
    Si no encuentras esa información es casi seguro que te encuentras ante una empresa no constituida legalmente, economía sumergida, con todos los problemas que esto puede acarrearte.

  • Soporte pre y postventa:

    No todos los proveedores disponen de servicio pre-venta. Si la página contiene toda la información que puedas necesitar esto no es necesariamente un problema, no obstante, si vas a confiarle los datos de tu tarjeta de crédito a alguien lo mínimo es que puedas consultarle cualquier duda previa ¿no?

    No sólo existe el e-mail, existen chats, sistemas de tickets, foros… No hay excusa para obviar la interacción con el usuario. Si el contacto debe hacerse por teléfono no permitas que te carguen tarificación por segundos o costes adicionales.

    Además, por obvio que suene, si te contestan con evasivas, mala educación o te da la impresión de que quien te atiende tiene poca idea de lo que te habla, pasa de ellos.

  • Reputación:
    Las malas noticias corren rápido y, cuando un proveedor incumple sus promesas o provoca continuos problemas, es seguro que encontrarás ríos de información al respecto. Discrimina toda la información que te llega, fíjate si se trata siempre del mismo problema o si las quejas se suceden en el tiempo.

    Que no encuentres ninguna queja tampoco es definitivo pero, si el proveedor que tienes en el punto de mira, es blanco de críticas constantes piénsatelo bien antes de contratar.

Pruebo, luego me fío

No podemos dejar de lado ciertas comprobaciones que nosotros mismos podemos llevar a cabo. En nuestras manos existen numerosas herramientas que nos pueden ayudar a realizar test a nuestro futuro proveedor para comprobar si es fiable y tiene un rendimiento adecuado.

  • Comprueba que los datos del dominio de tu proveedor coinciden con los que muestran en su sitio web. Tienes a tu alcance numerosas herramientas para realizar consultas WHOIS a los dominios.
  • Chequea los DNS, si tu proveedor es un reseller de otra compañía mayor te interesa saber cual es, a fin de cuentas de ellos dependerá la calidad del servicio que puedes obtener. Además, la velocidad de los servidores DNS de tu proveedor influirá de forma determinante en el tiempo de carga de tu página (Entendiendo tiempo de carga como el tiempo que transcurre desde que el usuario introduce la URL en su navegador y recibe la página completa) En DNS Stuff tienes gran cantidad de herramientas.
  • Haz pruebas de velocidad. No te quedes sin probar la velocidad de tu proveedor pero ten en cuenta que, la mayoría de los proveedores alojan su sitio principal en un servidor diferente al que usan para alojar a sus clientes. Si quieres quedarte seguro busca algún sitio alojado en el servidor, si no encuentras ninguno pregunta al soporte técnico, no deberían tener ningún problema para indicarte quienes son tus convecinos. En iWeb Tools tienes una herramienta que te permite, comprobar la velocidad de un sitio web y compararlo con otros.

Conclusión

Tu intuición es importante, compleméntala con algo de información y algunas pruebas sencillas.
Ante cualquier duda consulta al servicio técnico y a la más mínima sospecha de irregularidad busca otra cosa.

En el próximo articulo, el último de esta serie, hablaremos de las precauciones que debemos tener antes de formalizar el contrato.

Otras entradas

Esta entrada fue publicada por Alma Fernández el Jueves, 31 de Agosto de 2006 y está archivada en: Trucos y Consejos. Puedes dejar un comentario, o enviar un trackback desde tu sitio.

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