A la hora de enfrentar el desarrollo de una página web podemos lanzarnos de forma casi automática al trabajo, enfrentándonos a los problemas y preguntas cuando surjan o emplear algo de tiempo en hacer una buena planificación.
A pesar de que, en principio, planificar bien todas las etapas de nuestro proyecto puede hacerse largo, una vez tengamos claro el proceso podremos ir trabajando aprovechando nuestro tiempo al 100% y evitando pasar el día revisando código o volviendo sobre lo mismo varias veces en diferentes momentos.
Un buen plan no debe olvidar los siguientes puntos, profundizar más en determinados aspectos será decisión tuya.
Cuanto más claro tengas lo que quieres hacer más capaz serás de llevarlo a cabo. Por mucho que inviertas en diseño y tecnologías revolucionarias estas solo serán la carcasa que contendrán a “tu gran idea”.
Siéntete a gusto con lo que vas a hacer y, si es posible, haz algo que realmente te guste.
Plantéate cómo vas a abordar el tema y de donde vas a obtener la información o los recursos que puedan serte necesarios, no es que tengas que hacer ahora todo el trabajo, sólo piensa como irás haciéndolo.
Siempre será más fácil diseñar una página teniendo una imagen clara del tipo de personas que la utilizarán. No es lo mismo una página infantil que una para jubilados. Ni su aspecto ni su navegación deben/pueden ser los mismos.
Trata de pensar como usuario ¿qué te gustaría encontrar en tu página?. La idea siempre es, en principio, tuya pero es la comunidad alrededor de la página la que la hace diferente. Piensa en ellos y no sólo en ti.
Es más fácil mantenerse concentrado si se establecen una serie de etapas sucesivas a ir completando. Si se fijan objetivos realistas será realmente estimulante ir viendo metas alcanzadas, además te resultará más cómodo computar el trabajo completado y el restante.
No obstante, mantén una mentalidad abierta. Nunca se sabe que puede pasar mañana y no debes desechar nada útil por seguir un plan que por otro lado tu mismo has creado y que debería ser flexible.
¿Páginas estáticas? ¿Algún CMS? ¿Programarás tu aplicación propia? Esta puede ser una de las decisiones más determinantes para ti y el futuro de tu página. Ten en cuenta que seguramente será mucho más cómodo hacer pruebas antes de decidir que tener que ir migrando todos tus datos de una aplicación a otra. Cambiar no es malo pero es laborioso, una vez más el tiempo extra invertido en investigar no llegará ni a la mitad del tiempo que puede llevarte rectificar un error.
Da igual si diseñarás tu mismo la página, usarás un template ya creado o encargarás el diseño a alguien, mantén clara la imagen de tu audiencia y trata de seguir pensando en ellos. Facilitales la navegación, crea código válido que pueda ser visto desde todos los navegadores sin excepción y echa una mano a todos esos lectores con necesidades especiales que puede haber ahí fuera.
Además, haz la página atractiva. Piensa que para los que navegamos visualmente la primera impresión es muy importante, tu página debe transmitirnos el mensaje. No conviertas el aspecto en un obstáculo.
Como ves, casi todo se reduce a tener las cosas claras. Organizar un poco nuestro trabajo nos permite optimizar el esfuerzo y evitarnos algunos quebraderos de cabeza.
A pesar de todo, algunas cosas son imprevisibles, por muy bien planteado que esté tu proyecto lo fundamental es ver como funciona y si algo va mal… no te preocupes, cambiar de idea es bueno y necesario a veces, un plan sólo debe ser una guía nunca una piedra atada al cuello.
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